Tercerización Laboral en Perú 2026: Requisitos Legales para Empresas

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Tercerización Laboral en Perú: Requisitos Legales para Empresas en 2026

La tercerización puede ser una herramienta muy útil para una empresa. Bien implementada, permite especializar funciones, ganar eficiencia y enfocarse en el núcleo del negocio. El problema aparece cuando se terceriza sin estructura legal, sin control documental o con contratos “copiados y pegados”. Ahí es donde nacen las contingencias: multas, reclamos laborales y conflictos sobre quién es realmente el empleador.

En Aliaga & Hurtado Abogados vemos esto con frecuencia: empresas que tercerizan para operar mejor, pero que quedan expuestas porque nadie revisó si el esquema elegido calzaba con la normativa. Esta guía está pensada para gerencias, RR.HH. y áreas legales que buscan aplicar la tercerización laboral en Perú con un enfoque seguro y preventivo en 2026.

Tercerización vs. intermediación laboral

Este punto es clave. Muchas contingencias nacen porque se llama “tercerización” a lo que en realidad se parece más a una intermediación o destaque de personal. En la práctica, esa confusión suele ser costosa.

La tercerización implica que el proveedor ejecuta un servicio u obra con organización propia y asumiendo riesgos. La intermediación laboral, en cambio, suele vincularse al destaque de trabajadores hacia una empresa usuaria y se rige por reglas distintas. Cuando no se distingue bien, se abren cuestionamientos sobre el vínculo laboral real y la responsabilidad del empleador principal.

Esto se vuelve aún más relevante si la empresa usuaria maneja personal bajo distintos esquemas contractuales. Por eso, conviene alinear este análisis con una revisión previa de los tipos de contrato laboral en Perú y los riesgos más comunes al gestionarlos.

¿Qué actividades pueden tercerizarse legalmente?

Antes de tercerizar, vale la pena responder tres preguntas sencillas:

  • ¿El servicio requiere especialización real?
  • ¿El proveedor tiene autonomía y medios propios?
  • ¿Estamos contratando un servicio u obra, o solo “mano de obra”?

Servicios como mantenimiento, seguridad, limpieza, logística o soporte técnico suelen tercerizarse con más facilidad cuando están bien estructurados. El riesgo aparece cuando el proveedor opera como una extensión de la empresa usuaria y el control del trabajo se ejerce como si fuera personal interno.

Una práctica simple que ayuda bastante es definir internamente qué tareas son “núcleo del negocio”. Cuando ese núcleo se terceriza sin autonomía real del proveedor, las probabilidades de cuestionamiento aumentan.

Requisitos de la empresa tercerizadora

Aquí suele haber un error típico: evaluar al proveedor solo por precio o capacidad operativa. La empresa usuaria también debe mirar el “lado legal”. En fiscalizaciones, es común que se revise la formalidad del proveedor y su cumplimiento mínimo.

Como referencia, el Estado publica información laboral y guías para empleadores que conviene monitorear, por ejemplo en el portal oficial del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.

Desde un enfoque preventivo, antes de firmar conviene pedir al proveedor, como mínimo:

  • Vigencia de poder del representante y documentación societaria básica.
  • RUC activo y habido.
  • Evidencia de cumplimiento remunerativo y de aportes (muestras por periodos).
  • Seguros y cobertura según el tipo de servicio.
  • Políticas y documentación mínima de seguridad y salud en el trabajo, si aplica.

No se trata de “complicar” el negocio. Se trata de reducir riesgos que luego cuestan tiempo y dinero.

Responsabilidad solidaria del empleador principal

Este es uno de los temas que más preocupa a gerencias cuando aparece un conflicto. En determinados escenarios, la empresa principal puede terminar respondiendo por obligaciones laborales si el esquema no está bien armado o si el proveedor incumple.

Por eso, la tercerización no debe verse como “me desligo del tema laboral”. Debe verse como “delegué una operación, pero controlo el riesgo”. Y ese control se construye con contrato, evidencia y supervisión documentaria real.

Si tu empresa está fortaleciendo su gestión preventiva en general, puede ayudarte revisar también cómo se gestiona un cese correctamente, porque muchas contingencias se conectan entre sí. En el clúster laboral, puedes complementar esta lectura con la guía práctica sobre despido justificado en Perú orientada a empresas.

Cláusulas de indemnidad y control contractual

En contratos de tercerización, las “cláusulas bonitas” no sirven si no se pueden ejecutar. Una buena cláusula de indemnidad debe ir acompañada de mecanismos de control.

En términos prácticos, conviene que el contrato incluya:

  • Obligación de entregar sustentos periódicos (planillas, aportes, boletas o reportes).
  • Facultad de auditoría o revisión documentaria por parte de la empresa principal.
  • Retenciones o mecanismos de garantía frente a incumplimientos.
  • Cláusulas de terminación por incumplimientos laborales o inspectivos.
  • Reglas claras sobre supervisión, coordinación y límites de dirección sobre el personal del proveedor.

La idea no es sobrecargar el contrato, sino blindar lo que realmente importa: que el servicio se ejecute bien y que el riesgo laboral no regrese a la empresa usuaria.

Qué revisa SUNAFIL y cómo prepararse

SUNAFIL no solo revisa si existe un contrato. Revisa si el esquema es real y si el proveedor tiene autonomía. Por eso, además del contrato, el sustento documental y la forma de ejecución importan.

Para prepararse bien, es útil tener un orden interno claro sobre obligaciones inspectivas. En nuestro blog hemos desarrollado una guía práctica sobre cómo debe actuar una empresa ante una inspección de SUNAFIL y qué puntos suelen revisar.

Como fuente externa confiable para seguimiento institucional, puedes revisar información publicada en el portal oficial de SUNAFIL, donde se difunden comunicaciones y criterios relevantes para empleadores.

Checklist práctico antes de firmar

Si tuvieras que quedarte con una lista corta para tomar decisiones rápidas, sería esta:

  • Definir el servicio: qué se terceriza y por qué (alcance claro).
  • Validar al proveedor: existencia, capacidad, cumplimiento laboral básico y documentación.
  • Confirmar autonomía: medios propios, organización propia y ejecución real del servicio.
  • Contrato bien estructurado: obligaciones, control, evidencia y salida por incumplimiento.
  • Supervisión periódica: revisión documentaria (no solo “cuando hay problemas”).
  • Carpeta de sustento: lista para inspección (contratos, anexos, reportes y evidencias).

Este checklist no reemplaza una revisión legal, pero ayuda a evitar decisiones “a ciegas”.

Cierre: enfoque preventivo para empresas

La tercerización es una decisión empresarial, pero también es una decisión legal. Cuando se implementa con criterios correctos, ayuda a operar mejor. Cuando se implementa mal, puede convertirse en un riesgo financiero y reputacional.

Si tu empresa busca estructurar estos esquemas con seguridad, puedes apoyarte en un servicio especializado de asesoría laboral para empresas en Perú, integrado dentro de nuestra propuesta de servicios legales para organizaciones.

Y si deseas conocer la trayectoria del estudio, puedes revisar los reconocimientos institucionales y logros del equipo.

Estructure sus contratos de tercerización con garantías legales. En Aliaga & Hurtado Abogados diseñamos esquemas de tercerización que cumplen la normativa y protegen el patrimonio empresarial.